Hasta hace poco, invertir dinero en bienes raíces era algo que sólo podían permitirse las personas con un gran patrimonio económico. Pero gracias al crowdfunding inmobiliario, esto ha cambiado. En este artículo te explicamos en qué consiste esta nueva modalidad de financiación colectiva, y cómo puedes participar en estos proyectos destinados a adquirir propiedades y obtener interesantes beneficios… ¡En ocasiones, aportando apenas 50€!

 

Qué son los bienes raíces

Empecemos por el principio, es decir, explicando qué son los bienes raíces. Con este término se conoce a todas aquellas propiedades que están ‘unidas’ al suelo, como si estuvieran enraizadas en él y, por tanto, no se pueden transportar. Es lo que comúnmente se denomina bien inmueble. Los ejemplos más comunes son los edificios y otras construcciones, o bien partes de ellas, como apartamentos, garajes, locales comerciales y similares.

 

Por qué la gente invierte en bienes raíces

La respuesta es sencilla: es uno de los valores más seguros. Al igual que cualquier otra propiedad, los bienes raíces no están exentos de riesgos, pero suelen ser más bajos y circunstanciales, pues las eventuales devaluaciones suelen deberse a situaciones concretas del mercado. Un mercado que, en todo caso, siempre acaba reponiéndose, de modo que las propiedades inmobiliarias siempre recuperan su valor y dan beneficios a medio y largo plazo. Y si la inversión es la adecuada, también a corto plazo. El motivo es sencillo: los bienes raíces son, en muchos casos, de primera necesidad, por lo que nunca carecen de demanda. Y además, al estar ligados al suelo, rara vez desaparecen: siempre están ahí, listos para otorgar beneficios económicos a quienes invierten en ellos.

 

Formas de invertir en bienes raíces

Quien invierte en bienes raíces lo puede hacer de tres formas diferentes:

 

  • Compra/venta: consiste en la adquisición de todo el inmueble para, tras un periodo de tiempo o alguna reforma de mejora, venderlo y obtener así un beneficio económico directo. Se trata de algo que sólo las empresas o los grandes inversores se pueden permitir. Interesante para conseguir un gran beneficio a corto plazo
  • Arrendamiento: en este caso, la adquisición se realiza para posteriormente alquilar el inmueble a un inquilino o una empresa. Su ventaja es que el inversor nunca pierde la propiedad del bien y se pueden obtener mayores beneficios a largo plazo
  • El crowdfunding inmobiliario: también llamado crowdlending, es un nuevo método que se inspira en la financiación colectiva de proyectos y permite a cualquier persona convertirse en inversor inmobiliario

 

En qué consiste el crowdfunding inmobiliario

Esta nueva modalidad del crowdfunding está llamada a revolucionar el mercado inmobiliario. A través de plataformas especializadas, se puede aportar una pequeña cantidad de dinero para adquirir un inmueble, de tal modo que todas las personas que contribuyen en la compra se convierten en propietarios, cada uno con una parte proporcional a su aportación económica. Una vez adquirido el bien raíz, la mencionada plataforma de crowdlending se encarga de su gestión, ya sea para una posterior venta o para un arrendamiento, repartiendo posteriormente los beneficios obtenidos y quedándose con una comisión por dicha gestión.

 

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Cuánto dinero se puede invertir

Uno de los motivos que explican que mucha gente invierta en bienes raíces a través del crowdfunding inmobiliario es que permite participar con pequeñas sumas de dinero. Algunas plataformas admiten inversiones desde apenas 50€, una cantidad al alcance de todos. En el lado opuesto, también hay límites en cuanto al dinero aportado, como establece la Ley 5/2015 de Financiación Empresarial: los inversores no acreditados (es decir, no profesionales) podrán aportar 3.000€ como máximo en un mismo proyecto, o bien 10.000€ repartidos entre todos los proyectos en que participe.

 

En qué bienes raíces invertir

Los inversores pueden emplear su dinero en prácticamente cualquier propiedad, siempre y cuando tenga perspectivas realistas de generar beneficios. Sin embargo, hay algunas opciones especialmente habituales para quien invierta en bienes raíces a través del crowdfunding inmobiliario. Estas tres son las principales:

 

  • Viviendas: aquí se encuadran todos los inmuebles susceptibles de convertirse en residencia habitual de una persona o familia. Pisos, chalets, estudios, lofts, apartamentos y un largo etcétera de modalidades, que se pueden encontrar tanto en las grandes ciudades como en los pueblos pequeños y en cualquier otro núcleo urbano. Hay que decir que para muchas personas se trata de una inversión no exenta de polémica, pues al tratrarse de un bien de primera necesidad, como recoge la Constitución, algunos colectivos lo consideran una forma de especulación que reporta beneficios al inversor pero no a la sociedad. Sea como fuere, es probablemente la inversión más segura, pues su demanda nunca desaparece. La demanda puede fluctuar en función de las crisis económicas o de las modas, pero siempre tendrá potenciales compradores o inquilinos interesados en ellas

 

  • Segunda vivienda y lujo: este tipo de bienes raíces no se consideran primera necesidad, por lo que nadie puede poner reparos éticos a la inversión en ellos. En este grupo de inmuebles podemos incluir apartamentos en primera línea de playa, casas rurales en la montaña o grandes villas en entornos naturales de gran interés. Puede considerarse una inversión menos segura por estar más expuesta a los vaivenes de la economía, pero lo cierto es que el sector del lujo siempre goza de buena salud, incluso en tiempos de recesión. Otra ventaja es que se trata de un mercado más abierto al cliente extranjero con mayor poder adquisitivo, y en un país tan turístico como España, la demanda está garantizada

 

  • Locales comerciales: por lo general, el objetivo de la compra es un arrendamiento posterior a pequeñas empresas del sector. Se trata, por tanto, de una manera de estimular la actividad económica de una ciudad o región

 

  • Rehabilitación de patrimonio histórico y cultural: es la opción menos habitual de las cuatro que aquí recogemos, pero la más aplaudida desde el punto de vista ético. Aunque en España apenas tiene incidencia, en otros países como Francia ha alcanzado un gran auge. Por medio del crowdlending, los pequeños inversores se convierten en propietarios de castillos o monasterios que, tras su rehabilitación, se pueden convertir en hoteles o restaurantes, lo cual genera grandes beneficios económicos sostenidos en el tiempo

 

Plataformas online en las que invertir

En la actualidad existen numerosas plataformas de crowdlending en las que puedes invertir. Continuamente surgen nuevas opciones, aupadas por el éxito de sus proyectos, su fácil funcionamiento o las buenas referencias de sus usuarios. Y aunque en España la variedad no es tan grande como en otros países, también se puede indagar en otros portales internacionales, que admiten pequeño capital extranjero. Esta es una breve lista con algunos de los mejores sitios web de crowdfunding inmobiliario:

 

  • Urbanitae: surgida en 2017, la inversión mínima aceptada es de 500€. Muchos de sus proyectos se centran en la Comunidad de Madrid y en Andalucía

 

  • Brickstarter: orientada al cliente extranjero, pero respaldada por pequeños inversores nacionales, pues está muy enfocada al mercado inmobiliario en el Levante español. La inversión mínima a realizar es de 50€

 

  • StockCrowd In: respaldada por importantes empresas del sector inmobiliario, como Forcadell o London Capital. La inversión mínima requerida depende de cada proyecto, que puede estar ubicado en cualquier parte de España, aunque sus oportunidades se centran en Madrid y Cataluña

 

  • Dartagnans: innovador portal francés que ha cosechado un gran éxito invirtiendo en patrimonio histórico-artístico amenazado en el país vecino. No sólo apuesta por la adquisición de castillos, iglesias o monasterios, sino también en otras estructuras destinadas a dotaciones culturales, como museos